Sobre este lugar
El monumento de la plaza de Tirso de Molina está dedicado a fray Gabriel Téllez, conocido literariamente como Tirso de Molina, una de las grandes figuras del teatro del Siglo de Oro. La obra fue realizada por Rafael Vela del Castillo e inaugurada en 1943.
La escultura representa al escritor y religioso sobre un pedestal que incorpora referencias a la ciudad y a su producción teatral. Su emplazamiento tiene un significado histórico: la plaza se abrió sobre el solar del antiguo convento de Nuestra Señora de la Merced, donde Tirso de Molina residió como miembro de la orden mercedaria.
La demolición del convento durante el siglo XIX dio lugar a la plaza del Progreso, posteriormente renombrada en honor del dramaturgo. El monumento actúa así como una pieza de memoria urbana: recuerda a una personalidad literaria y, al mismo tiempo, señala la presencia desaparecida de una institución religiosa que configuró este sector de Madrid.
